Una opción para reemplazar los dientes perdidos
Si se siente cohibido porque le faltan dientes o está usando dentaduras, hay una
alternativa que puede ser la apropiada para usted: implantes dentales. Los
implantes dentales son una opción para reemplazar los dientes perdidos o
malamente dañados. El implante dental ofrece confort y estabilidad y, por virtud del
diente artificial que sostiene, es la restauración que más se parece a un diente
natural.
¿QUÉ ES UN IMPLANTE?
Los implantes son “anclas’” manufacturadas que parecen cilindros o tornillos. Son
reemplazos artificiales para las raíces naturales de los dientes. Los implantes se
usan en el maxilar superior e inferior. Están hechos de titanio y de otros materiales
apropiados para el cuerpo humano. Se unen al hueso de los maxilares y al tejido
de las encías para convertirse en una base estable para uno o varios dientes
artificiales hechos a la medida, llamados coronas dentales.
Los implantes dentales han sido usado por varias décadas. Pacientes de
todas las edades han escogido los implantes dentales para reemplazar un diente o
varios dientes o como soporte para dentaduras parciales o completas. No es
ninguna sorpresa. Los implantes dentales y sus coronas ayudan a restaurar la
capacidad de masticar los alimentos. Ayudan a redondear la cara que de otro modo
luciría hundida por los dientes perdidos. Al contrario de las dentaduras, los
implantes y coronas no se remueven para limpiarlos y remojarlas por la noche. No
se necesitan adhesivos.
EL PROCESO DEL IMPLANTE
El tratamiento es por lo general un proceso de tres partes que toma varios meses.
En el primer paso, el dentista coloca quirúrgicamente el implante en el
maxilar, dejando el tope del implante un poquito más alto que el nivel del hueso. Se
inserta un tornillo en el implante para prevenir la entrada del tejido de las encías y
de otros residuos.
Entonces se asegura la encía sobre el implante. El implante quedará
cubierto por aproximadamente de tres a cinco meses mientras se funde con el
hueso, un proceso llamado “oseointegración”. Podría haber cierto malestar,
hinchazón o ambos por unos días después de la cirugía, así que normalmente se
receta un medicamento contra el dolor para aliviar el malestar. Se recomienda a
menudo una dieta de alimentos blandos, alimentos fríos y sopas tibias durante el
proceso de cicatrización.
En el segundo paso, se descubre el implante y el dentista sujeta una
extensión, llamada “poste”, al implante. Se deja cicatrizar el tejido de la encía
alrededor del poste. Algunos implantes requieren un segundo procedimiento
quirúrgico en el que se adhiere un poste para conectar el diente de reemplazo. Con
otros implantes, el implante y el poste son una sola pieza que se coloca en la boca
durante la primera cirugía. Cuando la cicatrización ha terminado, el implante y el
poste servirán de cimientos para el diente nuevo.
En el tercer y último paso, el dentista hace una corona que tiene el tamaño,
la forma, el color y el ajuste que armonicen con los otros dientes. Una vez hecha la
corona, se coloca en el poste del implante.
¿SON LOS IMPLANTES APROPIADOS PARA USTED?
¿Quién es un buen candidato para el tratamiento de implantes? Usted, si tiene
buena salud y si tiene las encías saludables y suficiente hueso para sostener un
implante. Usted debe estar comprometido a la buena higiene oral minuciosa para
mantener la boca saludable y a programar visitas dentales regulares. Pregúntele a
su dentista si los implantes son una opción para usted.